La Voz, un instrumento de todos los días

Jazmín Paz Fioramonti

Profesora de la materia Instrumento Canto

“…la voz no es un ente aislado, sino que forma parte de un individuo que tiene un cuerpo, que es la casa original que habita…”

(Neira Laura. La voz hablada y cantada 1996.pág 27).

Este articulo comienza con esta cita, ya que pretendemos invitarlos a descubrir este instrumento, que es de todos y nos ofrece un mundo enorme para explorar y aprender a conocernos desde otro lado. El gimnasio, la meditación, una dieta saludable, son opciones que nos ofrece las redes como un camino de “salvación”, ayuda al bienestar… pero ¿qué hay de la voz?, ¿De nuestra expresión? De las cosas que no decimos? ¿De esta partecita que no vemos y que usamos todos los días? ¿Sólo los cantantes pueden hacerlo? Nuestro nervio vago se estimula al cantar. La práctica de canto involucra diversos procesos neurobiológicos que pueden contribuir al bienestar físico, emocional y social. Se ha investigado su relación con la actividad de sustancia como las endorfinas, la oxitocina y el cortisol, así como sus sistemas de neurotransmisión vinculados al placer, la motivación y la recompensa.

La voz constituye un instrumento singular que nos acompaña en la vida cotidiana y refleja, en gran medida, nuestra identidad, nuestras emociones y nuestra forma de estar y comunicarnos con el entorno. A diferencia de otros instrumentos musicales, el instrumento vocal se encuentra integrado al propio cuerpo y es utilizado no solo con fines artísticos, sino también en múltiples actividades laborales, sociales y expresivas.

En este sentido, resulta fundamental comprender que en el desarrollo de las capacidades vocales no debe limitarse exclusivamente al aprendizaje de una técnica de canto, sino que requiere un abordaje integral que contemple la salud vocal, la conciencia corporal, la percepción auditiva y propioceptiva, y la incorporación de hábitos saludables en las rutinas diarias.

En la formación de cantantes, docentes, locutores y demás profesionales que utilizan la voz como herramienta de trabajo, la adquisición de una técnica adecuada constituye un aspecto esencial para favorecer el uso eficiente, flexible y expresivo del instrumento. Sin embargo, esta adquisición debe ir acompañada del desarrollo de una escucha consciente y de la capacidad de reconocer las propias posibilidades, limitaciones y señales de esfuerzo vocal.

Uno de los objetivos fundamentales de la educación vocal consiste en desarrollar la percepción del propio instrumento. Aprender a cantar y usar la voz correctamente implica, además de adquirir recursos técnicos y musicales, aprender a reconocer las sensaciones que acompañan a una emisión vocal saludable.

La exploración vocal consciente permite identificar diferentes cualidades del sonido, reconocer cambios en la coordinación fono respiratoria y registrar las sensaciones corporales que se producen durante la emisión. Este proceso contribuye a construir una relación más autónoma con el instrumento, en la que el estudiante pueda tomar decisiones fundamentadas acerca de su práctica.

Desarrollar esta percepción supone también aprender a reconocer cuándo la voz necesita descansar, cuándo una actividad resulta excesivamente demandante y cuándo es conveniente modificar o interrumpir un ejercicio. La prevención, por lo tanto, no depende únicamente de la incorporación de ejercicios específicos, sino también de la construcción de una actitud de escucha, cuidado y respeto por el propio instrumento.

Preparación vocal y hábitos saludables

La incorporación de una rutina de preparación vocal constituye una herramienta fundamental tanto para cantantes como para docentes, locutores, actores y otras personas que utilizan la voz de manera sostenida.

Esta rutina no debe entenderse como una secuencia rígida o estandarizada, sino como una práctica flexible, adaptada a las características individuales, las demandas de la actividad y las condiciones vocales de cada jornada. No es recomendable tantas horas seguidas de estudio, sino varias propuestas cortitas durante el día y según las actividades vocales realizadas.

Dentro de esta preparación, los ejercicios de tracto vocal semiocluido (ETVSO o SOVT, por sus siglas en inglés) adquieren especial relevancia. La semioclusión genera una modificación de las condiciones de presión de aire que favorece la coordinación entre la fuente sonora y el tracto vocal, y permite explorar la producción vocal con diferentes niveles de demanda.

 

Entre los recursos que pueden incorporarse se encuentran:

* Vibración de labios (lip trill o raspberry).

* Vibración de lengua (tongue trill).

* Fonación a través de una bombilla o sorbete (straw phonation).

* Ejercicios con tubos de resonancia en agua, como el sistema Lax Vox.

* Deslizamientos melódicos suaves (sirenas).

Estos ejercicios pueden formar parte de una rutina de preparación, siempre que se realicen de manera confortable, progresiva y sin forzar la emisión. Su incorporación debe acompañarse de una adecuada orientación pedagógica, especialmente en estudiantes que se encuentran en las primeras etapas de formación.

Propuesta de rutina de preparación vocal consciente

Se propone una rutina breve que permita integrar la preparación corporal, la exploración perceptiva y la activación vocal, priorizando la comodidad y la coordinación por sobre la exigencia de resultados inmediatos.

  1. Percepción corporal

Antes de comenzar, se propone dedicar unos minutos a observar el estado general del cuerpo y de la voz.

* Identificar la postura y la disponibilidad corporal.

* Observar la respiración sin modificarla inicialmente.

* Registrar cómo se percibe la voz al hablar.

* Reconocer posibles sensaciones de cansancio, sequedad o esfuerzo.

* Establecer una intención para la práctica, respetando las condiciones vocales del momento.

Este primer registro permite desarrollar progresivamente una mayor conciencia del estado vocal y corporal.

 

  1. Movilidad y disponibilidad corporal

 

Realizar movimientos suaves de movilidad de hombros, cuello y articulaciones, evitando estiramientos forzados.

Se propone acompañar estos movimientos con una respiración natural, favoreciendo la percepción de la relación entre postura, respiración y emisión vocal.

El objetivo no es alcanzar una postura ideal o rígida, sino encontrar una disposición corporal que facilite la libertad de movimiento y la coordinación.

  1. Exploración mediante ejercicios semiocluidos.

Incorporar uno o dos ejercicios de tracto vocal semiocluido, según las preferencias y necesidades de cada persona.

Vibración de labios (raspberry o lip trill): realizar pequeñas emisiones sonoras cómodas, explorando diferentes alturas sin buscar extremos del registro.

Fonación con sorbete: emitir sonidos suaves y continuos a través de una bombilla, explorando deslizamientos ascendentes y descendentes.

Lax Vox: realizar emisiones cómodas mediante el tubo de resonancia, prestando atención a la continuidad del sonido, la facilidad de emisión y las sensaciones que acompañan el ejercicio.

En todos los casos, se recomienda priorizar la calidad de la coordinación y la percepción subjetiva de comodidad, antes que la duración o la amplitud del ejercicio.

La comodidad y bienestar durante el uso vocal, son las guías de que “hacemos las cosas bien” sea cual sea la actividad vocal que se realiza.